Descubre en esta segunda parte de X-mas cómo el espumoso Leo Rustine se transformó en un elfo de la Nochebuena pasando en manos de un agente de Santa Claus (Guillaume Wayne) más perverso y bestial que nunca. Entre sus manos y sus muslos ya es la fiesta. Este último va a desmantelar a Leo con su gran polla gruesa y jugosa a la que se unen sus grandes bolas de Navidad. Leo va a tomarlo muy duro con una dilatación extrema de su boca de puta y su muy sumiso culo pelirrojo follado en un sling.